el derecho de morir en paz
May 29, 2009

En el mejor de los casos, la columna que ayer publicó Cristián Warnken en torno al asesinato de Víctor Jara fue escrita desde la ignorancia. Es evidente que su conocimiento de la obra de Jara es limitado (de las dos canciones que le cita, una, “Si tuviera un martillo”, ni siquiera es suya), y que descripciones como lo de “guitarra panfletaria” o “ruiseñor urbano que supo sacar música de la periferia” son por completo imprecisas –ni siquiera me detendré en su carga ideológica ni cursilería– para describir a un autor revolucionario en su integración del teatro a la disposición escénica de grupos como Quilapayún y Cuncumén, en sus investigación y rescate de folclore campesino sin registro, en su total falta de prejuicios para vincular Nueva Canción Chilena y rock, en la amplitud temática de sus canciones (con el equipo de musicapopular.cl trabajamos el año pasado en la curatoría del box-set Deja la vida volar, y las canciones políticas –”panfletarias”, si usted prefiere– ocuparon sólo uno de los cuatro discos).
Pero un profesor de literatura y columnista no tiene por qué ser experto en la obra de Jara, y no escribiría yo este texto para impugnarle a nadie una imprecisión enciclopédica. La ignorancia más dolorosa, y aquella que obliga a leer la columna entre líneas y con suspicacia, es la que deja entrever sobre la impresentable suerte judicial de tan horrible asesinato. ¿Es que Warnken no sabe que van 36 años de investigación casi inútil por dar con los culpables? ¿Ignora que sólo la visita de Joan Jara a La Moneda y una oportuna presión ciudadana impideron el año pasado que el caso se diera por cerrado, sin resultados? ¿Sabe lo de los 44 balazos, lo de las manos rotas a culatazos, lo del cuerpo tirado en la calle y el posterior arrojo anónimo en la morgue? Si no es porque un funcionario del Registro Civil corrió el riesgo de identificar a escondidas las huellas dactilares del cuerpo y luego ir a avisarle anónimamente a la viuda, el cantautor chileno más famoso en el mundo hubiese quedado como otro detenido-desaparecido.
¿Cómo es posible siquiera sugerir que tan metódica crueldad tiene una responsabilidad “social”, a la que todos hemos aportado con nuestro silencio, resentimiento o lo que sea quiera enarbolarse para empatar moralmente y diluír entre quince millones –o sea, entre nadie– la culpa de uno, dos o tres militares con nombre y apellido que en los subterráneos del Estadio Chile no quisieron perder la oportunidad de jactarse ante sus superiores de haber visto convulsionarse hasta la muerte a un símbolo de la UP? Fueron decenas las veces que la justicia ofreció recibir datos en completa reserva, y ningún militar ni conscripto presente esa noche aprovechó jamás la oferta. Qué alivio les debe dar a esos cobardes que una columna en El Mercurio los ponga a la altura de “yo y tú, lector, porque preferiste no oír sus desgarradores gritos que segaron su voz cantora para siempre”.
Si Warnken quería escribir una reflexión tardía –¡otra más!– sobre las responsabilidades de bando y bando que llevaron al Golpe de Estado, no tenía para qué utilizar a Víctor Jara, aunque sólo sea por la consideración de pudor mínimo hacia otro chileno que no pudo ejercer el derecho de morir en paz. Se ha involucrado, no sé si con mala licencia literaria o con cruel liviandad, con lo que el escritor Roberto Castillo hoy describe como uno de los pocos símbolos que “se habían salvado hasta ahora de la corrosión amnésica o de los manejos de imagen que han caracterizado a la eterna transición chilena”. El hombre del pensar bello y tribuna de lujo en televisión ha mezclado a ese símbolo de nuestra cultura en el mundo –ni sagrado, ni “blanca paloma” ni perfecto, por suerte– con la peor retórica de revisionismo derechista. Es lamentable. Mejor me voy a escuchar “Ni chicha, ni limoná”.
Más: Los estremecedores testimonios de cómo y quiénes asesinaron a Víctor Jara (Ciper Chile).
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1. Bassofia | May 29, 2009 at 4:29 pm
Bravo!
Era lo que me hacía falta leer después de atorarme con la columna de Warnken.
Salu2
2. manuel | May 29, 2009 at 5:24 pm
que bueno que alguien -tú- tenga la claridad para decirle a warnken lo que hay que decirle.
saludos
3. Fran | May 29, 2009 at 5:35 pm
Excelente!
4. Sergio Coddou | May 29, 2009 at 6:17 pm
Marisol:
Esta vez estoy 100% de acuerdo con cada palabra de tu columna. Pensé algo parecido luego de leer la Columna de Warnken, pero tú interpretas a la perfección a los que hicimos Plop! y exigíamos una explicación.
Saludos,
5. Yo tampoco maté a Víctor Jara | Zancada: Cosas de minas | May 29, 2009 at 7:46 pm
[...] rancias y generalizadas justificaciones cayeron pésimo y, entre otros, Marisol García publicó en su blog una réplica bastante argumentada y [...]
6. Chimi | May 29, 2009 at 8:44 pm
La exactitud de tus palabras….me emocionan con una mezcla de rabia y pena.
gracias marisol.
atina warken.
7. Camila | May 29, 2009 at 9:23 pm
realmente es una verguenza el artículo de Warnken! Que se cree con que TODOS matamos a Victor? seguro que el estaba en su linda casa leyendo literatura y filosofía y nunca se preguntó que pasaba al otro lado.
8. Xavier | May 29, 2009 at 9:43 pm
Se nota que del sufrimiento no aprendio nada, y será que su pluma ya hace mucho tiempo se vendió y su columna de requiem solo fue una forma de capitalizar ganancias cuando sufrio lo que todos sabemos y conocemos, si es que tiene esa capacidad….
9. Adrián Puentes | May 29, 2009 at 9:58 pm
Totalmente de acuerdo, Marisol. Me parece sorprendente la insensibilidad que muestra Warnken al utilizar el caso de Víctor Jara para su tesis de la responsabilidad de “bando y bando” en el golpe o para ilustrar el “atávico impulso asesino”. Es, judicial y simbólicamente, un caso demasiado delicado.
Sinceramente, no creo que Warnken sea el derechista encubierto que muchos parecen intuir en su columna. ¡Pero no puede mandarse ese primer párrafo, ni ese último! Es que muestran un relativismo demasiado cruel.
10. Paty Leiva | May 29, 2009 at 11:00 pm
gracias Marisol, que bueno que existe gente que sabe de lo que habla, y que saca la voz para aclarar los hechos. Esas bajadas de perfil me dan asco. un abrazo
11. Juan Pablo | May 29, 2009 at 11:10 pm
Buena columna. Harto mejor que la de Warnken, que me pareció, a lo menos, odiosa.
Saludos
12. keko gándara | May 30, 2009 at 1:07 am
Marisol , simplemente gracias , pones las cosas en el lugar que corrsponde
13. Rodrigo | May 30, 2009 at 2:09 am
Impecable tapada de boca a un vulgar literato casi farandulero que a su favor tiene el lamentable acceso a una divulgacion masiva de su sucia palabra, que ensangra su propio curriculum. Donde queda el dolor ajeno estimado Warnken, no los has sentido acaso en persona ?, o no fue suficiente, para que aprendas a expresarte de una mejor forma de quienes han sufrido y siguen sufriendo hasta hoy la perdida de un familiar ?
14. felipon | May 30, 2009 at 2:45 am
De verdad que W es odioso en alimentar sensibileria e inscribirse en cuaquier tema que generalmente no le atañe y ” no quiere quedar mal con nadie”, y hay cosas de Victor Jara que aun no se saben. Para mi gran valor musical llevado a la tragedia por la creencia en el bien popular del hombre nuevo que vendieron a la juventud los partidos involucrados.
Lamento ese aspecto cruel y voraz del mal que profesaban los militares dentro del marco de la guerra sucia.
Tenemos tiempo aun de reflexionar sobre los culpables directos indirectos etc, y es lamentable el estigma de culpa que se le otorga a gente que no le gusta ni su musica ni la idolatria.
Lo mejor es la claridad de Marisol y su fuerza argumentativa contra ese “belleza de pensar”… nos vemos en otra, con mas calma!!!
15. Veronica Pardo | May 30, 2009 at 3:04 am
Precisa y concisa.
Un gran gracias Marisol
16. Jorge Araya | May 30, 2009 at 3:40 am
¡Un muy fuerte abrazo, Marisol, de agradecimiento por tu dignísima, responsable y demoledora réplica al patético y/o deshonesto texto de Cristián Warnken! ¿Es este el precio que él debe pagar para tener columna semanal en el diario del cínico Agustín? Y yo, que hasta no opinaba mal de Cristián…
17. Monica Pasten Arangua | May 30, 2009 at 3:44 am
Bacan!
Que buena columna…asi da gusto, los dejste como las w…, jajaja…y la goce!
Gracias,
un abrazo
18. caro | May 30, 2009 at 4:08 am
sólo una muestra :”Se nota que del sufrimiento no aprendio nada, y será que su pluma ya hace mucho tiempo se vendió y su columna de requiem solo fue una forma de capitalizar ganancias cuando sufrio lo que todos sabemos y conocemos, si es que tiene esa capacidad….”
y en éstas palabras no hay insensibilidad??…no es afortunada su columna..es verdad..pero creo q es eso lo que se debería analizar y no caer en lo personal…..quien tiene la superioridad moral de juzgar cómo superar o vivir los dolores y duelos??no me parece q sea un monstruo sin capacidad de sufrir sólo por lo que escribió…q fue un punto de vista, no creo que un dolor sea mayor que otro…pero al leer tanto comentario un poco” agresivo” hacia él, me recuerda que aún las heridas no sanan y la carga odiosa aún está presente entre nosotros…y ésto lo digo por los comentario…no por tu columna marisol, que me parece muy consistente y sobria como dijeron por ahí
19. María Loreto | May 30, 2009 at 5:03 am
Una aséptica lavada de manos, embellecida por la retórica del columnista.
20. neo | May 30, 2009 at 5:40 am
pa que tan resentidos, o a caso no entienden la metafora,
que mal
21. daniverde | May 30, 2009 at 7:04 am
qué buena columna.
22. bicho maldito | May 30, 2009 at 7:16 am
Me extraña, Marisol. Puedo entender que muchas personas opinen desde el corazón antes que el cerebro, pero francamente sorprende leer a una periodista que considero sensata, inscrita en el grupo de quienes no entendieron el mensaje de Warnken (es decir, la amplia mayoría). Quiero seguir creyendo que no te toca la sentencia de Matthew Arnold (“periodismo es literatura en aprietos”), aunque nunca se sabe. Y es que la mentada columna exige una decodificación antes metafórica que literal. De lo contrario el “me gustas cuando callas” de Neruda puede interpretarse como el verso de un machista que fuerza a su amante a estarse quietecita..
Desde que se acuñó y difundió la manida frase “El Mercurio miente” (válida en algunos casos), muchos compatriotas le han conferido un carácter apodíctico y absoluto, de modo que no una parte, sino toda la información publicada en este diario sería invariablemente fraudulenta. Trampa de tomar la parte por el todo y prejuicio que castiga hoy a Warnken.
En su obra “Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo”, el célebre reportero polaco Ryszard Kapuscinski escribe: “en el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido; en el mal periodismo, en cambio, encontramos sólo la descripción, sin ninguna conexión o referencia al contexto histórico”. Warnken NO pretende exculpar a los asesinos de Jara o siquiera atenuar su sentencia. Más bien apunta a las causas sociales e históricas que dieron lugar a crímenes y excesos. Es ahí donde todos matamos a Víctor Jara (a quien cita a propósito de la contingencia, esto es, la reciente captura y procesamiento del conscripto que le asesinó): somos indirectamente culpables de que un artista, un creador, un inocente (cualidades que Warnken recalca) haya sido acribillado porque nos encegueció el partidismo, la adhesión irrestricta a un bando (que nos condujo a una guerra civil), la desidia e indiferencia frente a los asuntos cívicos y políticos (cuya consecuencia ya profetizó Rousseau en el S. XVIII) y la total incapacidad para admitir nuestra parte de culpa, fuésemos de izquierda o derecha.
“La misión del llamado ‘intelectual’ es, en cierto modo, opuesta a la del político. La obra intelectual aspira, con frecuencia en vano, a aclarar un poco las cosas, mientras que la del político suele, por el contrario, consistir en confundirlas más de lo que estaban”, escribió Ortega y Gasset en “La rebelión de las masas” (1937). Y Warnken es víctima de lo que esta afirmación señala: su intención conciliadora – y reconciliadora -fue en cambio estudiada mediante la lente opaca del partidismo, y con el aumento de la emotividad, todo lo cual hizo que la mayoría leyese de manera distorsionada un llamado que no busca herir, sino curar; pero supongo que en materia política no se aprecia la realidad desde la razón y el buen juicio, sino desde la emoción y el prejuicio.
En todo caso sería útil que algunos recordasen el relato de Manuel Bustos (qepd), ex-presidente de la CUT, quien estando detenido en el Estadio Chile fue visitado furtivamente por un centinela, conscripto, que le entregó un poema en un trozo de papel, diciendo: “toma. Para que sepas que no somos todos iguales”.
23. María V | May 30, 2009 at 10:17 am
En referencia al último post, sólo decir que la retórica con la que se expresa Warnken más que una metáfora que permita conectarnos con la subjetividad necesaria para analizar la historia desde una perspectiva menos maniqueísta o ideologizada (que creo que es lo que pretendía, si queremos ser bien intencionados) contribuye, a través de la ignorancia del autor (que muy certeramente describe Marisol en su columna) a seguir legitimando la táctica de hacernos los tontos o inocentes, la impunidad de la conciencia.
El poeta se equivoca.
24. Nicole | May 30, 2009 at 5:17 pm
creo que no entendiste bien a warnken, fue quizás muy metido en temas que no le incumben (lo suyo es literatura, filosofía, poesía) pero fue buena la idea de dejar el odio profundo, cosa que tu sólo sigues fomentando.
Ojalá no te arrugues de tanto odio, hace mal
25. carygrant | May 30, 2009 at 5:22 pm
Queda más claro que antes que Warnken es un buen analista de literatura, pero de sus escritos no vale la pena comentar.
26. macabesa | May 30, 2009 at 8:10 pm
uf…. gracias.
de verdad interpretas muy bien lo que pasaba por la mente de algunos cuando leímos esa columna… gracias a zancada por postear las 2.
se nota en verdad un dejo de ignorancia en sus palabras que intenta taponear con un tono cursi que lo delata más aún.
warnken habrá leído esto?
ojalá que sí.
cariños,
27. Kuzo | May 30, 2009 at 8:52 pm
¿Quièn mierda es ese Warnken? que no es capaz de mostrar respeto por la muerte de un artista asesinado impunemente,sòlo por cobardìa y odio,nunca la mùsica ni las canciones han provocado una revoluciòn para dar licencia para matar a las pocas almas sensibles que han nacido en esta pobre tierra llena de envidia y de cobardes
28. bicho maldito | May 30, 2009 at 8:59 pm
María V: Repito y recalco el punto en que tú misma das – acaso sin advertirlo – con el punto de inflexión, la clave en la interpretación de todo este embrollo: “..si queremos ser bien intencionados”. Escribió alguna vez el psiquiatra Armando Roa que “el enamorado ve la realidad con ojos de enamorado; el depresivo, con ojos de depresivo”. Y la información en general está sujeta a esta condición. En buenas cuentas y de modo reflejo al que señalas, la carta de Warnken puede ser mal interpretada por quien la aborda desde una óptica mal intencionada, y más específicamente, politizada. A mí modo de ver, Warnken NO promueve la impunidad (favor releer con detenimiento su Columna, donde fustiga los excesos del régimen militar), sino que se planta como el ‘intelectual’ de Ortega y Gasset – a que hice referencia en mi comentario anterior -, que intenta elevarse por sobre la contingencia para ofrecer una visión más panorámica y profunda que la meramente informativa. Insisto: muchos lectores cuya comprensión de lectura está en entredicho se han quedado en el efecto y no ven – o no quieren ver – la causa que condujo al asesinato de Jara, y por extensión, al escenario de guerra civil, de anomia, en un país de tradición republicana. Es ahí donde Warnken reparte simbólicamente, y en justicia, la culpa entre derecha e izquierda.
Por cierto, me pregunto si el revuelo por esta carta sería el mismo si, en lugar de haber sido publicada en La Tercera, se hubiese hecho tal cual, pero en el Clinic. Tal vez entonces muchos lectores serían capaces (o estarían dispuestos) a ver la poesía.
29. bicho maldito | May 30, 2009 at 9:00 pm
ERRATAS:
“Por cierto, me pregunto si el revuelo por esta carta sería el mismo si, en lugar de haber sido publicada en EL MERCURIO, se hubiese hecho tal cual, pero en el Clinic. Tal vez entonces muchos lectores serían capaces (o estarían dispuestos) a ver la poesía.”
30. Sergio Coddou | May 31, 2009 at 12:01 am
Creo que uno de los aspectos donde es más notoria la pobreza de la columna de CW es en el poético. La columna es de un tono elegíaco cursi, donde el columnista antes que el intelectual -panoptico que, por sobre el bien y el mal, logra adentrarse en el zeitgeist de su época, construye un monumento al lugar común extremadamente naive.
Eso sí, concuerdo con Adrián Puentes en su creencia de que Warnken no es un derechista encubierto, y tiendo a pensar que simplemente se equivocó, sin segundas ni malas intenciones, como todos podemos hacerlo en algún momento.
Fue una columna bastante desafortunada y ya. No hay que darle más vueltas al asunto.
31. Daniel | May 31, 2009 at 12:24 am
Lamentablemente con temas como estos mucha gente saca en cara temas planfetarios, siendo que la cosa no va por ahí. Uno puede disentir (por algo estamos en democracia) del pensamiento político de Victor Jara, pero no por eso se puede ignorar la brutal manera en que fue asesinado, sin ningún juicio, sin posibilidad de defenderse, no como sucede hoy.
Lastima que existe gente en Chile que aún se ciega con su posición política y no es capáz de entregar opiniones más fundamentas.
Algo parecido escribió una colaboradora de mi blog grupal, sobre el tema, asi que los invito a verlo y comentar. Dejo el link:
http://elkioscobloggero.blogspot.com/2009/05/el-catalejo-las-manos-de-victor.html
Saludos
32. Daniel | May 31, 2009 at 12:26 am
“Lastima que existe gente en Chile que aún se ciega con su posición política y no es capáz de entregar opiniones más fundamentas”. Que no se me malentineda. Esto no es por la columna de Warnken sino por un par de comentarios que recibí en mi blog cuando se escribió del tema.
Saludos
33. Myriam | May 31, 2009 at 1:02 am
Muy buena columna. Qué bueno poner en su lugar a alguien que piensa que con florituras estilísticas va a equiparar un hecho inaceptable desde todo punto de vista.
A Víctor Jara no lo mató un conscrito de turno de un disparo en la cabeza. Con Víctor Jara se ensañaron con una brutalidad horrible, así que el señor Warnken no venga con poesía barata que no viene al caso.
Y para Warnken: DÓNDE ESTÁBAI EN LA DICTADURA???!!!
34. Alejandro Gonzalez | May 31, 2009 at 2:02 am
Lo de bicho maldito se lee tan relativista como la columna de Wanken.
Esa sola frase “la adhesión irrestricta a un bando (que nos condujo a una guerra civil)” hace que se entienda de una forma tal, que se asocie dicho concepto a aquello que majaderamente la derecha chilena ha intentado instalar en el inconsciente colectivo nacional. Es mas de lo mismo. Independencia lo llaman algunos. Incluso algunos lo utilizan en el nombre de su partido politico.
El tema que toca Wanken de por si es politico, y no puede abstraerse de las consecuencias logicas que sus lectores saquen de lo escrito por el.
35. marisol | May 31, 2009 at 2:25 am
@Sergio Coddou: me gusta tu último comentario. La verdad es que luego de 36 horas de este alboroto inédito (para mí) que me ha hecho pensar mucho, me doy cuenta cada vez más que mi vehemencia no tiene un destinatario puntual, sino un modo muy desafortunado de interpretar la historia reciente de Chile que me parece peligrosísimo, y que esta columna sólo vino a encauzar –para peor, en una semana en la que el estremecedor reportaje de Ciper nos dejó a muchos ultrasensibilizados. Le concedo a CW el beneficio de la duda: haberse metido en camisa de once varas a través de recursos literarios muy mal resueltos y en temas que es evidente no conocía a cabalidad. Supongo que queda claro que es mi sentimiento ante este caso algo mucho más fuerte que mi desdén ante el columnista o su estilo.
36. bicho maldito | May 31, 2009 at 3:28 am
Alejandro González: Discrepo. Si te parece que mi interpretación de la mentada Columna es relativista, por lo menos puede uno sospechar igualmente de tu capacidad para descifrarla. Por lo general, quien no entiende algo lo repudia, o le teme. Y créeme que no hago esta crítica apuntando directa o exclusivamente a ti, sino sobre todo a quienes, como tú, entendieron todo el asunto al revés. ¿Dónde está la clave, la chispa que detonó la gresca?: está en que muchos lectores, partidarios de Víctor Jara (por cuya memoria y obra siento gran respeto) asociaron unas cuantas ideas – basándose en la emoción antes que la razón – y ya no prestaron atención a nada más. Su operación mental podría resumirse en la sigte. sentencia: “parece” que Warnken “estaría” exonerando a los autores del asesinato de Jara al “supuestamente” repartir la culpa entre todos los chilenos, y encima, desde un enclave derechista y por ende “fraudulento” como El Mercurio. Lamento que no hayan visto el trasfondo, la pulpa de esa carta: una propuesta de reconciliación. Espero que el tiempo y la reflexión en frío les dé nuevas luces más adelante.
En fin, expuesto ya mi punto y para no caer en majadería, me retiro, no sin antes citar las agudas palabras de Charles Bukowski: “el público toma de un escritor, o de un escrito, lo que necesita y deja pasar lo demás. Pero normalmente suelen tomar lo que menos necesitan y dejan ir lo que más necesitan”. (“Notes of a dirty old man”, 1973)
37. Felipe | May 31, 2009 at 5:21 pm
Me parece tremendamente insultante que en cada una de sus respuestas usted trate de “retrasados simbólicos” a todos quienes estén en desacuerdo con su opinión o con la columna del Warnken.
Acá no se trata de un déficit de interpretación. A diferencia de usted, creo que la mayoría de nosotros entendimos bastante bien cual era la intención esa columna. Incluso Marisol lo remarca sobre el final de su texto: “Si Warnken quería escribir una reflexión tardía –¡otra más!– sobre las responsabilidades de bando y bando que llevaron al Golpe de Estado, no tenía para qué utilizar a Víctor Jara”.
Comentarios como el suyo y como el de Warnken olvidan que, a pesar de las buenas intenciones, inevitablemente tienen efectos políticos. Elevarse por sobre la contingencia no implica “despolitizarse”. Al contrario, “despolitizarse” es una forma de no asumir la responsabilidad intrísecamente polítca de nuestros propios actos, opiniones y pensamientos.
No existe lado de afuerda de la política, y a mi entender, eso es el peligro que a varios de nosotros nos inquieta de este tipo de opiniones.
Creo que es demasiado simplista hacer equivaler el desacuerdo con la infortunada columna, con la actitud paranoide de pensar que esto se trata de un complot de la derecha, del que Warnken y El Mercurio forman parte. Pero esto no significa que tengamos que pensar que el comentario sea neutral en términos políticos; de qué neutralidad se habla si en cada uno de nosotros hay deseo?
Espero que comprenda que esto no es un llamado a fomentar la división y el odio, sino a asumir que siempre que se habla se hace desde algún lugar.
Mis felicitaciones a Marisol por su columna.
Saludos.
38. Cami | May 31, 2009 at 3:49 am
Sólo recordemos que la columna fue escrita por un hombre al que se le murió un hijitp ahogado en la piscina…después de eso creo que cualquiera queda absolutamente trastocado y se puede pegar un patinazo como el que se mandó con esta columna.
No crucifiquemos al pobre tipo tampoco.
39. Natalia | May 31, 2009 at 5:05 am
Y Cami la terminó de Cagar!… ¿Qué tiene que ver aquí su hija… NO, no … suficiente lio hay!.
Marisol, estoy de acuerdo contigo, tu escrito muy claro…
Debo decir también, que el señor CW a mi parecer cometió un abuso claramente! al utilizar a Victor Jara, como “mea culpa”….
Dos cosas. Entiendo el “yo maté a Victor Jara”, muchos simplemente escondieron la cabeza a la hora de actuar… pero eso vale mencionar, ocurrió bajo la estrategia politica-ideológica del terror… lograr a través del miedo colectivo sistematizado, apagar las voces, detener la acción…siniestra
“lógica del terror”…
Pero…por qué, referirse al caso Jara, como tú dices, tarde otra vez, y además metiendo la pata de simplificar un caso como tantos otros, tan importante a nuestra memoria histórica como seres humanos, como sociedad.
BIEN ME PARECE QUE HAGA UN MEA CULPA, al decir, YO MATE A VICTOR JARA, pero le faltó decir… y LO REMATE (queda pendiente para la prox columna).
Solo puedo decir… (“guitarra panfletaria” o “ruiseñor urbano que supo sacar música de la periferia”)
CW está demostrando lo que me temía…que tiene, LA EXTENSIÓN DE UN OCEANO Y LA PROFUNDIDAD DE UN CHARCO.
Un abrazo Marisol.
40. Alejandro Gonzalez | May 31, 2009 at 3:54 pm
No hombre. Copio textual tu frase para demostrar que hablas de “guerra civil”, cuando siempre ha sido un solo sector de este pais el que usa esa frase. El mismo sector que tambien utiliza frases como “pronunciamiento militar” o “independencia” para abstraerse de los horrores del pasado.
¿En ese contexto entiendes la historia?
41. Francia | May 31, 2009 at 8:26 pm
Gracias ‘bicho maldito’ por demostrar comprensibilidad en el texto de CW, se agradece entre tantos mal entendidos.
42. Uri | June 1, 2009 at 6:46 am
Marisol: gracias. Tu columna dijo absolutamente todo lo que yo quise gritarle a Warnken cuando leí su artículo.
43. bicho maldito | June 1, 2009 at 8:49 am
Felipe: Al decir que mi crítica le parece “tremendamente insultante” obtengo una nueva pista para deducir por qué ud. y tal vez muchos otros sobre-reaccionaron ante los dichos de CW.
Pienso que tanto Marisol como la mayoría NO descifraron el sentido de la mención de V. Jara (que expongo más arriba). Se quedaron en la forma (“cursilería”, “canción equivocada”) sin dar con el fondo. Y en seguida, vuestra defensa argumental me concede otra clave, al admitir que su mirada tiene carga política; pero incurre ud. en doble silogismo ilógico: a) establecer identidad entre política y partidismo, y b) acusarme implícitamente de adherir a ideología política porque mi opinión se opone a la de buena parte de los defensores de Jara. Ni una ni otra. Aun en sociedades primitivas existe ya estructura política, sin que existan partidos. Y el hecho de que yo fustigue la ceguera e hipocresía de la izquierda no me convierte necesariamente en derechista. Sin embargo y como apuntó el sociólogo Fdo. Villegas: “podemos explicarnos un fenómeno, aun cuando no lo justifiquemos”.
Insisto: CW ha dado en el clavo. Quien repase con detenimiento y cabeza fría su artículo notará que hay buenas razones para culpar del asesinato de Víctor Jara (’símbolo’ de la debacle nacional, cuando se llega al punto en que un artista, un inocente, un creador sucumbe ante la fuerza estúpida de una pistola) tanto a derecha como a izquierda. Ésta por elaborar el excremento, aquella por defecarlo. Don Alejandro González niega el estado virtual de guerra civil en que se encontraba la sociedad chilena de los 70s (sugiero repase el escenario que condujo a la de 1891). Obviar eso y/o detenerse únicamente en el asesinato de V. Jara es ver el efecto sin atender la causa. Nadie aquí justifica los excesos del régimen militar, pero puede uno explicárselos: un país enajenado, inestable, presa de pasiones políticas irreconciliables, entregado a lo que LeShan denomina la “percepción mítica (maniquea) de la realidad”, espiral que necesariamente deriva en actos irracionales. Y recuerde ud. que no sabemos hasta dónde hubiesen llegado las facciones más radicales de los partidarios de Allende (MIR, MAPU Lautaro, FPMR) de no mediar intervención militar. Quizás hoy los detenidos y desaparecidos serían miembros de la derecha. En la política reciente chilena (y también mundial) no hay blancas palomas.
Por lo demás es curioso que muchos consideren “relativista” la misiva de CW. ¿No caen en el mismo doble estándar quienes afirman a brazo partido que el sistema de gobierno cubano es una democracia, aun con toda la evidencia en contra proporcionada por Amnistía internacional?
44. solgarcia | June 1, 2009 at 11:23 am
Bicho Maldito: puedo concederte cada uno de los puntos que has expuestos en tus largos comentarios, pero no vamos a ponernos de acuerdo en lo central, y te pido que nos resignemos a eso: yo insisto, luego de leer varias veces el texto que tú aseguras “ha dado en el clavo”, en que la columna de Warnken SÍ dice lo que tú estimas que NO dice. Es tan simple como eso.
Y de castrista, yo nada. Por si acaso.
45. pancho | June 1, 2009 at 2:24 pm
En una sociedad que se patrulla a sí misma – como la chilena – no es descabellado pensar en la responsabilidad social de la muerte de Jara. La implantación del autoritarismo no sólo es posible por sí misma. Necesita de personas, comunes y corrientes, que sin necesidad oficial hagan suyo el discurso, acepten la propuesta del mandato o bajen la persiana para no enterarse de lo que pasa. No fueron pocos los que pidieron la presencia de los milicos con el objetivo de terminar con el caos, para luego, con apasionada sinceridad, convencer y autoconvencerse de que no tenían nada que ver. En ese sentido la columna de Warken es propositiva y no autocomplaciente; intenta dar una mirada poética entre tanto ajetreo burocrático que ha culminado con el encarcelamiento de un soldado perejil cuando los verdaderos responsables de la masacre están sentados a la diestra del padre. En este caso, de la madre.
Respecto al texto, en ninguna parte Warken señala que el tema El martillo es de Jara, cosa que tú prejuzgas como buena Yolanda Montecinos del periodismo musical. Y sí, Víctor Jara era panfletario y a mucha honra. Es extraño que lo pongas entre comillas dándole cierto aire despectivo. Lo panfletario fue el motor de búsqueda que utilizó la sociedad para entender posturas y comunicarse en momentos de guerra declarada u oscurantismo cultural. Jara lo hizo y lo asumió. Sus estrofas a Recabarren, a Camilo Torres, las casitas del barrio alto o las preguntas a Puerto Montt están cargadas de ideología y esta última pega en el palo de la difamación. Claro, Jara fue Jara y pudo instalar su ideario desde el rescate folclórico, la investigación periodística, el teatro y, porque no, la poesía. Todo entonado desde la más hermosa marginalidad
Raya para la suma: la que realmente se metió en un tema sin saberlo eres tú. Ser curadora de un box – set ( imagino como Víctor se hubiera cagado de la risa ante tamaña descripción técnica hecha con resipol ) no te hace responsable de la defensa de Víctor Jara.
Pero en fin, tú tienes la razón y yo también.
46. pancho | June 1, 2009 at 3:52 pm
Otra cosa: harto patéticos tus fans.
47. aldo | June 2, 2009 at 12:27 am
Gracias Marisol, que pena que después de tanta conversa se llegue a este tipo de descalificativos, hay cosas que no cambian todavía, no dejas nada que decir Pancho con tu último comentario
48. Felipe | June 2, 2009 at 1:58 am
bicho maldito: Dan ganas de pagarle con la misma moneda. Le ruego lea con atención y note que en ningún momento digo que lo “tremendamente insultante” sea su crítica (con la cual simplemente no estoy de acuerdo), sino con la posición que usted adopta para descalificar el desacuerdo frente a la misma. Para usted si no se está de acuerdo con la opinión que defiende, necesariamente es debido a la discapacidad simbólica y poética de sus detractores, o a que no contamos con la capacidad hermenéutica suficiente para comprenderla. ¿No será que simplemente algunos no estamos de acuerdo con esa manera de ver las cosas?. Usted asume muchas cosas.
Por otra parte, usted no es justo conmigo pues en ningún momento identifico política y partidismo, ni mucho menos lo acuso de ser alguien de derecha. Sii lo fuera, creame que realmente considero que eso no tiene importancia en esta discusión, pues no es mi intención reducir las cosas a esos términos. Caundo hablo de política, no estoy pensando en izquierda y derecha.
Quizás lo que provoca el mal entendido de mi comentario es hablar de “nosotros”, pues en realidad hablo a titulo personal. Pero hablo de “nosotros” no para decir “nosotros la izquierda marxista-leninista-castrista…”, ni nada de lo que al parecer está en su imaginario, sino simplemente “nosotros quienes estamos en desacuerdo con su manera de formular el problema”.
Sigo estando en desacuerdo, no porque quiera restarle a la izquierda responsabilidades de lo ocurrido en Chile, sino porque discutir las responsabilidades de cada bando a partir del carácter simbólico de la sangre de Victor Jara, termina por ejercer un mandato de desresponsabilización sobre los hechos reales, y que en última instancia beneficia a quienes cometieron fría y calculadamente los horrores de la dictadura. Nuevamente le índico que no pienso que esto no es producto del complot ni de la maldad interna de quienes sostienen este discurso. Lo ideológico opera más allá de la voluntad de la concienca. Sostener un discurso de ese tipo no es inocente, es igualmente ideologizado, a pesar de las buenas voluntades de quienes lo sostengan.
Saludos.
Felipe.
49. Jose | June 2, 2009 at 3:11 am
Si bien no me gustó mucho la columna de Warnken, creo que acá leo una mezcla de rabia y resentimiento que no comparto…aún cuando supongo que estamos todos en el mismo “bando”.
50. fenya | June 3, 2009 at 8:44 pm
Creo que alguien por ahí acertaba al decir que CW está traumatizado. Lo que no queda cubierto por esta justificación es el hecho de escribir columnas, las que están siempre sujetas a comentario, más que a arbitraje de “el lector instruido” como bicho maldito.
En fin: ni en broma acepto que alguien me implique, ni simbólicamente, en una muerte con la que estoy tan en desacuerdo. Eso no tiene nada que ver con interpretaciones literarias o capacidades de abstracción. Es una patudez, una injusticia y un error. Además supone aceptar una tesis histórica con la que estoy en desacuerdo: la cuasi guerra civil como fundamento del horror de la dictadura.
51. jelopi | June 4, 2009 at 7:04 pm
una consulta… ¿bicho maldito, sabes pensar por ti mismo o te pasas la vida citando autores para cubrir baches intelectuales que te permitan argumentar?
52. lucas | June 4, 2009 at 10:51 pm
horrenda la columna de Warnken, metiendo en el saco de “culpa” a todo el mundo, dejándonos frente al paredón para pretender ponernos en la misma línea que los que andan matando sueños y mutilando vidas hermosas, sólo por defender lo justo y lindo.
muy bien marisol, abres un espacio para descargos y para los que andan pensando en patas de chancho y metales pesados. igual tienen espacio.
ah, se me olvidaba: Warnken, yo no maté a Vitoko, le doy vida cada día al escuchar sus canciones y sentir su voz reveberando en mi casa y mi cabeza, como tantos miles que andan volando por ahí.
53. bicho maldito | June 5, 2009 at 12:11 am
jelopi: Llevo varios años enfrentando el mismo absurdo y estereotipado “cargo”, y mi respuesta es la misma : Mucha gente alardea de su supuesto “pensamiento propio” o lo exigen a los demás. Sin embargo, cuando los oye uno vociferar sobre lo que estiman sus “ideas propias” advierte que son: a) repetición y amplificación de ideas ya dichas por otros antes (que por desconocimiento consideran “propias”), b) carencia de ideas. La cita de autores no es debilidad de razonamiento propio, como tampoco lo es la petición de fuentes en una tesis doctoral. El punto es que refuercen un argumento, no que suplan su ausencia, y quien haya leído mis comentarios o mi blog sabe que no soy una estación repetidora.
De modo reflejo al que ud. me acusa puedo preguntar: ¿le molesta mi recurrencia a fuentes porque la considera pensamiento prestado? ¿No será más bien envidia o frustración por no disponer de un acerbo cultural equivalente que dé contundencia a vuestro “pensamiento propio”(…)? Me inclino por la segunda opción y en tal caso le sugiero que en vez de chaquetear y nivelar hacia abajo (deporte de gusto masivo en Chile), tome ud un libro en vez de una piedra y me empate con algo igual de sólido.
Cualquiera puede opinar. No cualquiera emite un juicio fundamentado. Sugiero lea ud. lo que escribe Fdo. Villegas a propósito de blogs, opinión y chaqueteo en “Ruego a ud. tenga la bondad de irse a la cresta” (2008, Ed. Sudamericana). Le hará bien.
54. bicho maldito | June 5, 2009 at 12:12 am
ERRATAS: acervo.
55. luis | June 5, 2009 at 2:28 am
La nueva conformación de los bandos políticos en Chile ( los ex tres tercios)
La derecha política del 73 es hoy una derecha económica con un candidato de centro, vinculado a la DC, que votó por el No, pero apoyó a Pinochet. En esta Derecha hay varios miembros que fueron funcionarios del gobierno de Pinochet y hoy no asumen esta condición.
El centro llámase DC hoy es parte de la Concertación y está asociada a la izquierda más radical del 73 ( recordemos que el PS llamaba a la lucha armada y no los comunistas). Los DC conviven con la izquierda pero se siente más cercano a las políticas de la derecha y no tendría poblemas por votar por su candidato, familiarmente vinculado a la DC.
La izquierda esta conformada hoy por los ex socialistas reunidos en un partido de papel (PPD) progresistas pero como tontos para las privatizaciones. En el PPD figuran socialistas renovados de la tercera vía, DC – ex Mapu, radicales en el 73, pero hoy lobistas y presidentes de conglomerados multinacionales. Están los PS que arrancaron cuando su presidente se defendía en la Moneda y hoy no tienen problemas para vincularse con aquellos que ayer los querían muertos.
Para terminar el PC, desarticulado, con la idea ilusa de ese 6% que lo vota en cada elección, pero que después, como buen chileno, elige el mar menor, no pensó nada mejor que levantar como candidato a un ex Socialista, concertacionista acomodado, que se vió sin cupo y se acordó de la lucha de clases y el hombre nuevo, cosas que había olvidado en su período como embajador en distintos países.
Por otra parte, tenemos de candidato a un socialista, hijo de un ícono de movimiviento revolucionario chileno y que tiene como asesor al hijo de un ex represor, además de estar vinculado a grupos ultra derechista en los 80. No vamos a mencionar a su actual mujer porque por último fue polola de un hijo del Che.
Pero claro, no hay problema, el mundo cambia, pero…¿De qué bando seré ahora?
56. Mariela | June 8, 2009 at 6:59 pm
No me sorprenden sus palabras, basta con saber quién le da de comer para comprender semejante columna…