entrevista a mario gutiérrez, guitarrista de los ángeles negros

January 10, 2005 at 6:48 pm 2 comments

El tren que sigue su marcha

El popular conjunto regresa a Chile con un integrante original y sin su histórico cantante, Germaín de la Fuente.

Por Marisol García | El Mercurio, diciembre 1998.

El cuadernillo del disco publicado el año pasado por la actual formación de Los Ángeles Negros (Toda una vida) incluye una metáfora que le sirve al compositor Mario Gutiérrez, para explicar el impacto de su grupo a fines de los 60 y principios de los 70, el período de gloria de uno de los conjuntos más vendedores en la historia de la música popular chilena.

“Hay una historia a la que llamé “El vagón”, en la cual hablo de un carro que partió tapizado de sueños y emociones”, cuenta, en referencia a la antigua alianza de amigos de San Carlos, de la que hoy sólo queda él a bordo, con total derecho legal y acompañado de otros dos chilenos y tres músicos mexicanos. “Algunos de los pasajeros se asustaron con la velocidad a la que corrió el tren, porque era algo que nadie esperaba. Hasta a mí me costó creerlo. Eramos muy jóvenes y creíamos estar en un juego”.

Al teléfono desde Ciudad de México (su hogar desde 1982), el guitarrista y fundador de Los Ángeles Negros habla con sencillez y uno que otro modismo sobre la historia que hasta hoy justifica su carrera musical. “Ha habido muchos cambios, pero nos hemos mantenido trabajando ininterrumpidamente”, aclara respecto de un trayecto que se desarrolla con sorprendente éxito en el Caribe, México y en EE.UU., y que dará una vuelta en U entre el 22 y el 24 de enero, cuando regrese a Chile para presentarse en el Festival del Huaso de Olmué.

—La aceptación para con el grupo es muy grande—, asegura el guitarrista. —La gente ubica a Los Ángeles Negros como un grupo netamente chileno, pero es tanto el cariño que nos tienen que si estamos en Venezuela, nos hacen venezolanos. Entonces se hizo un grupo cósmico. Puede sonar feo que lo diga, pero no es vanidad. Ahora es orgullo. Ya vivimos los resplandores de ser número uno en todos lados, y ahora sólo se siente alegría.


Cara de ídolos

La metáfora del vagón no deja de ser precisa. Lo de Los Ángeles Negros fue un fenómeno comercial y musical de avance veloz, consumado en menos de seis años y siete discos. Dos años después de su formación —registrada en 1968, para un concurso del Festival Indis de la radio Discusión, de Chillán—, el grupo ya se veía obligado a largas giras por países como México y Argentina.

—¿Partieron como cualquier grupo aficionado?
—Tan aficionado que cuando nos repartimos los instrumentos lo hicimos por carisma: tú tienes cara de bajista, tú de baterista—, recuerda Gutiérrez riendo. —Ángeles Negros partió jugando. Y creo que seguimos jugando, y eso es lo que nos mantiene con ánimo.

Durante su período más popular, el grupo concentró a Germaín de la Fuente en voz, Mario Gutiérrez en guitarra y tres santiaguinos luego incorporados: Luis Ortiz en batería, Nano Concha en bajo y Jorge González en teclados. Con un nombre inspirado en Los Diablos Azules, de Pat Henry, el quinteto desarrolló un catálogo de canciones románticas interpretadas con instrumentos eléctricos, de acuerdo a un inusual formato que luego se calificaría como “bolero psicodélico”. “Porque te quiero” y “Cómo quisiera decirte”, de Orlando Salinas; “Esta noche la paso contigo”, de Gómez Llanos Barraza; “Debut y despedida”, de Chico Novarro; “Murió la flor”, de Germaín de la Fuente y Nano Concha, o “Y volveré”, original del francés Alain Barriere y con más de 700 mil copias vendidas en diferentes países, fueron algunos de los éxitos latinoamericanos del grupo antes de su última actuación con Germaín de la Fuente, fechada en Chicago en 1974.

—¿Ha sido el alejamiento de Germaín de la Fuente el momento más difícil para el grupo?
—Definitivamente, sí. No pudimos continuar conla misma fuerza. Germaín fue una persona demasiado importante, que dejó una gran huella en toda Latinoamérica. El se retira por ambición personal de ser solista, lo cual es muy justificable. Pero un gran pleito nunca lo hubo, yo tengo un gran recuerdo.


Ángeles clonados

“Cuando hablan de Los Angeles Negros no están hablando de mí”, advierte Germaín de la Fuente, a casi veinticinco años de su voluntario alejamiento del grupo. Vocalista y fundador de la popular agrupación, el alguna vez ídolo de multitudes no tiene problemas en reconocer que “hoy es Mario la cabeza del grupo” ni en admitir incluso que “hasta me agrada que se den una vuelta por acá”.

Hoy preocupado de actividades comerciales, De la Fuente mantiene a la música como una opción parcial. El trovador es el título de un disco que publicó este año, y que viajó a promocionar a Colombia, Bolivia y Perú, tres años después de intentar suerte con “¿Qué de raro?”, dúo con Lucho Barrios.

—Germaín tenía todas las posibilidades de ser un Luis Miguel o un Julio Iglesias; dueño de una gran voz—, estima Mario Gutiérrez, —pero se dispersó, se apresuró, no capitalizó su nombre. Incluso, llegó a presentarse como Germaín y Sus Ángeles Negros, lo cual es indebido.

Y el suyo no fue el único caso de nostalgia convertida en intento por ganarse la vida. Durante la década pasada, el tecladista Jorge González formó en México un grupo llamado El Sonido de Los Ángeles Negros, el cual agravó la confusión que ya existía con conjuntos surgiendo como clones en Argentina, Venezuela y EE.UU.

—Siempre recuerdo a Germaín con cariño y eso perdura—, dice Gutiérrez. —Pero una reunión es algo que veo difícil, porque sus intereses son otros. Además que el perdió esa preciosa voz. Ya no canta. Ángeles Negros siguió para adelante, entonces sería retroceder. No le veo caso, la verdad.

—¿Qué expectativas le genera su regreso a Chile?
—Sueño con volver a presentar al grupo, tengo mucho entusiasmo por mostrar el país a mis compañeros. Pero quiero aclarar que Los Ángeles Negros no es un fenómeno. Que la gente no crea que van a ver a los Beatles ni nada de eso. Seguimos haciendo lo que siempre hacemos: canciones románticas, con una presentación sencilla… ¡si somos simples!.

—¿Volverá a San Carlos?
—Pues claro—, dice Gutiérrez y deja escapar involuntariamente una palabra que delata hace cuánto no pisa sus tierras: “Lo que más quiero es saludar a mis cuates“.

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2 Comments Add your own

  • 1. Jaime Landini  |  November 30, 2010 at 1:14 am

    Wow! esto es lo que estaba buscando!!
    Felicidades Angeles Negros!!!
    Saludos!!!

    Reply
  • 2. Daniel Leccese de Argentina  |  November 2, 2012 at 2:42 pm

    Estimado Mario Gutierrez, con todo respeto le cuento que armé un mega tributo internacional donde homenajeamos a los asuténticos triunfadores de América como: los ang…los galos…golpes…past.vdes y iracundos, aclarando que son grupos covers, pero en Tucumán, existe un impostor Victor Hugo Gonzalez o Aldano, que se hace el dueño de los ang…con un falso poder del Paraguay, en fin, de ilusiones tambien se vive, un aabrazo cordial y éxitos.DANIEL LECCESE

    Reply

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©Kenichi Hoshine.

Depósito de textos publicados e inéditos de Marisol García, periodista en Santiago de Chile, especializada en música popular.


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