the colonel: the extraordinary story of colonel Tom Parker and Elvis Presley, alanna nash (biografía)

September 3, 2006 at 7:13 pm 6 comments

La mitad de elvis


E
ntre las muchas cosas que podemos agradecerle a Elvis Presley está haber motivado investigaciones maravillosas de crónica musical. Ya está más o menos establecido que en el Top 10 de las biografías rock figuran los dos tomos que en la década pasada presentó el intachable Peter Guralnick sobre su vida y obra; un seguimiento detallado y, a la vez, de generoso análisis psicológico a la historia de un hombre que muy lejos de su estatus icónico parece el protagonista de una tragedia patética, que hacia el final se lee con una profunda compasión. Elvis murió en la mansión con la que había soñado toda su vida, pero sin amigos, una polola de terror, discos que no lo satisfacían y un cuerpo que a esas alturas era una cárcel de grasa y fármacos que ni siquiera le permitía jugar con Lisa Marie. No sé si el libro se tradujo ya al castellano, pero ya está más o menos establecido como la investigación oficial sobre el personaje (con alabanzas, incluso, del sacrosanto Bob Dylan).

Al fin tuve tiempo de terminar otro de los libros que los fanáticos de Elvis consideran imperdibles. The colonel es la investigación de la periodista Alanna Nash no sobre el cantante sino sobre su socio laboral más importante: el misterioso y maquiavélico Coronel Tom Parker, único manager en la carrera del héroe de Memphis. Es un texto que no puede leerse sino con asombro. Los datos sobre el personaje son insólitos, y hacen del universo Presley algo aún más único. Es difícil que vuelva a darse una alianza de esas características; de partida porque la sociedad escondió siempre un ilícito considerable. Tom Parker nunca fue tal, pues su verdadero nombre era Andreas Cornelius van Kuijk, ciudadano holandés cuya verdadera biografía no se develó públicamente sino hasta años después de su muerte, en enero de 1997. Incluso su esposa o el propio Elvis no supieron nunca detalles del origen de este hombre que habría arrancado de Holanda luego de asesinar por accidente a una mujer, y que logró forjar una fortuna y la carrera de un símbolo del siglo XX sin nunca regularizar su estatus de inmigrante ilegal. Todo en su vida es increíble: que jamás haya vuelto al pueblo de Breda ni visto a su familia, que haya mantenido un extenso matrimonio aparentemente célibe con una estadounidense, que haya acordado contratos de montos inéditos en la industria para luego dilapidar gran parte de su fortuna en los casinos (se calcula que no menos de siete millones de dólares se le fueron en la ruleta). Parker asistió al funeral de Presley vestido con bermudas y una guayabera. Por supuesto, no lloró. “Si alguien hubiese visto mis ojos siquiera húmedos, se las hubiera arreglado para meter las manos en mis bolsillos”, explicó más tarde. Viejo de mierda.

La declaración anterior es sintomática de un tono permanente. Sus entrevistas alumbraban parte de la génesis del infierno en que se convirtió la vida de Elvis Presley, un hombre que por alguna razón jamás tomó la decisión de zafarse del sujeto que tanto daño le hizo financiera, psicológica y artísticamente (fue Parker el único defensor de su lamentable carrera actoral, por ejemplo). Podrá argumentarse que también convirtió a Elvis en el símbolo que fue, es y será. Da para un interesante debate, que me hace recordar, si me lo permiten, una frase del Evangelio: “¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo si pierde su alma?”. “Elvis no murió. Lo que murió es su cuerpo”, fue una de las primeras declaraciones de Parker luego de saberse de la sobredosis fatal del cantante. Y es obvio que no había en sus palabras un cariz espiritual, sino de puro lucro póstumo. En 1968, un periodista inglés le había preguntado a Parker sobre un rumor aún sin confirmar: “¿Es cierto que usted se queda con el cincuenta por ciento de todo lo que gana Elvis?”. Parker no tuvo problemas en aclarar la duda: “No, no es tan así. Es él quien se queda con el cincuenta por ciento de todo lo que yo genero”.

Hubiese hecho una estupenda sociedad con Goebbels. Cito de la página 125:

“… había mandado a hacer chapitas con las frases AMO A ELVIS y ODIO A ELVIS para repartirlas entre quienes manifestaban un sentimiento vehemente por la nueva estrella, de un lado u otro. No le importaba lo que dijeran los reporteros, mientras lo dijeran… y pagaran su entrada a cada concierto. Ni siquiera una nota que afirmaba que Elvis era homosexual lo inquietó. Cuando un amigo suyo le mostró la revista con el artículo, Parker lo miró y no dijo nada hasta que su amigo dejó de maldecir. Bueno, dijo entonces, ¿hay alguna falta de ortografía en las menciones?“.

Miles lo sintetiza al principio del libro: “Era alguien que prefería ser tomado por complicado que por imbécil”. Pero es lógico que también hubo cientos de torpezas en el manejo de la carrera de Elvis, como la porfía en mantenerlo como actor de películas irrisorias, agotar hasta su última gota de carisma en esos meses de gloria en Las Vegas, cuando hacía tres shows por noche seis días a la semana. Y, claro, su distancia de la promoción europea, que a la luz de la investigación de Miles estuvo directamente conectada con el secreto criminal de Van Kuijk.

El libro incluye, además, nuevas pruebas de que para el éxito musical nunca ha sido prerrequisito la sensibilidad ni la decencia, tal como los jorgemackennas y camilofernández de Chile nos lo vienen probando hace décadas. La cita es de la página 120:

“… [Parker] nunca comprendió el genio artístico de los hipos surrealistas de Presley, ni sus gemidos de serpiente o su fusión sin grietas de country, pop y rhytm and blues. Tampoco podía en verdad apreciar la electricidad elegante de su aplomo estético. De hecho Parker, quien era incapaz de reconocer una buena de una mala canción (en verdad era sordo, recuerda un ejecutivo de RCA), solía formular comentarios burlones sobre la música de Elvis. La primera vez que escuchó ‘I want you, I need you, I love you’, recuerda un asistente, comenzó a reírse y dijo: ¿Pueden imaginarse que algún chico quiera comprar algo así?“.

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entrevista a margot loyola, folclorista e investigadora the smiths, the queen is dead

6 Comments Add your own

  • 1. Cesario Evoro  |  September 3, 2006 at 11:16 pm

    Gracias, Marisol. Como muy bien escribes en tu crónica, bastan sólo 3 palabras para definir a la perfección a este siniestro hombrecillo. VIEJO DE MIERDA.

    Reply
  • 2. Rodrigo Pinto  |  September 5, 2006 at 1:19 pm

    Notable columna, Marisol. Había descartado a Elvis de la música escuchable por el personaje mediático construido en buena medida, veo, por el viejo de mierda aquel. Cuando vi Mystery Train de Jim Jarmusch pensé hacerlo, pero después lo olvidé. Ahora sí que sí, Elvis a la discoteca.

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  • 3. Marisol Garcia  |  September 5, 2006 at 1:49 pm

    Rodrigo: Elvis is da man. Si no lloras con “Suspicious mind” no te gusta la música.

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  • 4. Anonymous  |  September 5, 2006 at 7:24 pm

    Marisol, pues sabes que a mi me gusta mucho la carrera cinematográfica de Elvis? las buenas, por buenas y las malas, poues no sé, tienen un punto tan biazrro que se pueden ver … Y no soy una fan enloquecido de Elvis …
    Saludos desde Madrid
    javier

    Reply
  • 5. Luis Alberto Espinoza Bazán.  |  December 6, 2008 at 5:29 pm

    Me puse a revisar Google y vi por casualidad su página, la felicito. yo fuí un Dee-Jay en los años 60′ y prácticamente crecí con la música de Elvis, desde su etapa en Sun Records, y que tal contraste, de la bondad de Sam Phillips su descubridor; al mercantilista y despreciable sujeto que fúe el ¿coronel? Parker, quien usó a Elvis y tuvo siempre un extraño poder sobre él.
    Aún despues de muerto, había que perdir permiso al Parker para editar o publicar algo referente a Elvis.
    Actualmente desde Dinamarca el productor Ernest Jorgensen,tiene la licencia de Sony-BMG-RCA, para editar unos compilados para el sello FTD (Follow that Dream) en version CD, solo para coleccionistas. Y justo hace unos dias recibí la informaciíón que en USA un coleccionista ha puesto a la venta el acetato de “My happiness” que como sabemos fue la primera grabación demo de Elvis en 1953. ¿Cuanto será el precio base para tal reliquia? El tiempo lo dirá. Eso es todo.
    Gracias y hasta pronto…….

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  • 6. Luis Alberto Espinoza Bazàn.  |  January 8, 2010 at 12:56 am

    Mañana 08 de Enero, Elvis estarà cumpliendo 75 años, y hablo en presente, porque sigue vivo para sus millones de fanaticos en el mundo. La razòn lo dice: Solo permanece lo que VALE, y Elvis sigue generando expectativa mundial. Homenajes en Graceland, la fiesta comenzò el Lunes 04, alli ya se congregan miles de fans quienes compatiran la gigantesca torta, se venderan mas recuerdos polos, discos, sus peliculas, y en Austria habrà un festival de imitadores que vestiran igual que el “Rey”, seguiran la tradiciòn, se seguiran publicando mas libros sobre su vida, y su fundaciòn manejada por Lisa Marie y Priscilla seguira administrando la fortuna millonaria que hoy supera los 55 millones de dòlares. Desde Lima-Perù un saludo para el inmortal rey del rock.

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©Kenichi Hoshine.

Depósito de textos publicados e inéditos de Marisol García, periodista en Santiago de Chile, especializada en música popular.


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