los cuatro huasos, eugenio y catalina rengifo (investigación)

November 28, 2008 at 9:30 pm Leave a comment

Los Cuatro Huasos. Alma de la tradición y del tiempo

Por Marisol García | texto presentación
en Feria del Libro, noviembre 2008.



S
abemos lo mucho que le cuesta a Chile llevarse bien con su memoria histórica, pero intuyo que en pocas áreas se añora tanto el ejercicio del registro como en nuestra música. Una prensa muchas veces negligente, una institucionalidad cultural que ha puesto a nuestra canción por debajo de otras formas creativas, y un sistema discográfico precario, entre otras razones, hacen que cueste muchísimo llevar una cuenta justa y rigurosa de quiénes han animado nuestra música o de cómo es que lo han hecho. Creo que a todos los que hemos llegado esta tarde hasta aquí éste es un tema que nos interesa y preocupa. La de Catalina y Eugenio Rengifo es precisamente el tipo de iniciativa que va marcando la huella de una solución.

Estoy aquí como periodista. Periodista interesada en conocer lo más posible sobre los antecedentes y referentes que pueden explicar la música que se hace hoy en mi país. El libro Los Cuatro Huasos. Alma de la tradición y del tiempo me responde ésa y otras dudas. Me cuenta, por ejemplo, sobre los rígidos roles de género que en algún momento constriñeron la interpretación de la tonada. Raquel Barros recuerda el aporte del grupo como «una recuperación del hombre cantando para la entretención». Aprendo, también, sobre los locales antiguamente más famosos para ver y escuchar música en vivo, y me adentro en las graciosas anécdotas que abultaban esos contratos, como los pagos de mil pesos por noche más una apetecida botella de whisky; no por integrante, sino que por grupo. Me habla de luchas pequeñas, a escala familiar, y de logros históricos que merecerían gran difusión, como el hecho de que Los Cuatro Huasos hayan sido los primeros artistas latinoamericanos en llegar a la televisión de Estados Unidos, en 1939 vía NBC. Y creo que el par de fotos de Los Cuatro Huasos tocando junto a Walt Disney, en 1942, merece página completa en el improbable registro de nuestra antigua farándula.

Así, recorro salones de hotel y de casonas, bambalinas de teatros desaparecidos y auditorios perdidos de radio. Voy agregándole a mi memoria de chilena curiosa, piezas visuales y cronológicas de enorme valor, enriquecidas al final con una de esas discografías detalladas y confiables que tanto pero tanta utilidad nos significan a quienes trabajamos con la información. Pero no es éste sólo un libro de datos ni de orden informativo, sino que prefiero definirlo como una compilación de voces chilenas. Voces familiares y cercanas, voces entendidas y especializadas, voces de admiradores y voces de testigos. Voces que merecerían estar más presentes en nuestro debate cultural, y que Catalina y Eugenio Rengifo han tenido la sabiduría de buscar y exponer en toda su riqueza y diversidad.

Tomemos, por ejemplo, cuánto puede enseñarnos apenas una cita del académico Manuel Danneman:

«En el caso de Los Cuatro Huasos, sin duda podemos decir que expresan artísiticamente un repertorio que han obtenido de diferentes instancias. Algunas son familiares, otras fueron tomadas de textos escritos, o de informantes. Los Cuatro Huasos entregan ese repertorio con una determinada manera de expresión para dirigirse a un público muy amplio, y esa forma tenía que ser muy bien lograda, de manera que cautivase a cualquier auditorio y que no se quedase en cuestiones de carácter local y reducido. Surgió, entonces, esta búsqueda para entregar a un gran público un repertorio con un determinado estilo que pudiese considerarse chileno, pero que, de algún modo es el estilo de Los Cuatro Huasos».

Pienso, entonces, que el estilo de este libro, es coherente con el del grupo al que rinde tributo. Por su rigor, su afecto sincero por nuestras raíces y su disposición a darlas a conocer. Por sobre todo, son muchas voces chilenas las que laten tanto en esas preciosas tonadas tan difíciles de encontrar pero tan fáciles de admirar, como en el análisis y relato del que nos da cuenta este libro que agradezco como chilena y como aprendiz de investigadora.

Entry filed under: discos. Tags: , .

standing in the shadows of motown (documental) el clandestino de la casa roja, ángel parra (novela)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


©Kenichi Hoshine.

Depósito de textos publicados e inéditos de Marisol García, periodista en Santiago de Chile, especializada en música popular.


%d bloggers like this: