prueba de sonido, david ponce (investigación)

January 7, 2009 at 12:52 am 3 comments

Rock de pequeñas historias


N
i emitir juicios ni establecer jerarquías. Incluso la ruta del análisis es evitada por David Ponce cuando debe ordenar las más de 200 entrevistas que nutren Prueba de sonido, su primer libro. Lo que importa aquí es el registro, entendido no sólo como apunte de datos perentorios para un acervo musical tan precario como lo ha sido el de la investigación musical chilena, sino el registro convertido, incluso, en herramienta de estilo, en gesto de complicidad, en instrumento nivelador que se rebela a discriminar entre ganadores y losers. De los posibles subgéneros periodísticos con los que podría asociarse este libro en extremo peculiar, lo enciclopédico y lo testimonial son las universos más cercanos a su forma, aunque tampoco completamente. Un periodista singular como Ponce —minucioso, exhaustivo, tan dispuesto al asombro como alérgico al adjetivo calificativo— ha creado, también, un libro único, sin comparación en el periodismo chileno y sin más vuelta posible para el acopio definitivo de historias en torno al rock local. Nadie había narrado antes estos orígenes y nadie podrá desde ahora contarlos mejor.

A un buen reportero lo definen sus publicaciones, pero también sus sobras: entrevistas nunca publicadas, párrafos omitidos por exigencias de espacio, anécdotas atemporales que un editor juzgó irrelevantes. Las sobras de un largo y reconocido oficio en la crónica sobre música popular le sirven a Ponce para nutrir sobre 400 páginas que otro hubiese ordenado como narración histórica o ensayística, pero que a él le acomoda estructurar como lo que son (y así lo explica el subtítulo): Primeras historias del rock en Chile (1956-1984). Los límites temporales importan menos que la asombrosa equiparación de biografías. Los Jaivas, Blops o Congreso importan en cuanto revelan anécdotas novedosas, y, por lo tanto, se equiparan casi, para los efectos del libro, a bandas o solistas por completo desconocidos, cuyos nombres olvidados (Gaffas, Imagen de Ensueño, Mantram, «el Ozzy chileno», «el chileno que tocó con Boney M») se acomodan sin pedir permiso junto a los de los consagrados Blue Splendor, Flor Motuda o Fulano. Ninguna banda ni músico puede ser irrelevante en sí, pero sí que puede ser banal su música o filosofía. Se leen algunas barbaridades (por lo dogmáticas, por lo prejuiciosas, por lo engrupidas) en las opiniones recogidas en los capítulos dedicados al metal o la fusión, pero el cronista no está aquí para denunciarlas ni, menos, satirizarlas. Ponce ha elegido involucrarse en estas historias mucho más como un testigo (o un testigo de los que atestiguaron) que como un crítico. El asombroso material que ha recogido requería esa complicidad, pero le hará exigente la lectura a quien no tenga ya un mapa auditivo previo ni pueda acompañar la lectura con su correlato discográfico.

Lo esencial y más hermoso en Prueba de sonido es cómo deja en evidencia, voluntariamente o no, la existencia de un inequívoco sonido chileno, que incluso los escépticos terminarán reconociendo al cabo de su lectura. Hay una esencia formal y estética en esta música, definida por los ritmos, por los fraseos, por la búsqueda; y que algunos entrevistados atribuyen a tesis personales, si no certeras, siempre interesantes: «Toco con las bases del heavy netamente inglés y uso las armonías yanquis de coro, pero arriba canto boleros» (Néstor Leal, Feed Back); «te paras en el desierto de Atacama y sientes, siempre, el viento: ese pulso es de la Tierra, y el acento es la forma en que rebota dentro de tu cuerpo. Y ese acento no te abandona más» (Patricio Veras, Lunallena). Late, asimismo, una esencia que podríamos llamar práctica, definida por la precariedad, por la disposición a librar batallas perdidas de antemano, por la fugacidad del éxito y la extensión del esfuerzo, y por cómo los músicos chilenos reconocen con rapidez la contracorriente y repiten fórmulas para navegar sobre ella. Ha sido frecuente, por ejemplo, la conversión estilística (Ojo de Horus, Bandhada y Evolución son tres bandas que pasan del jazz-rock al pop de sintetizadores), así como el salto de músicos de talento entre infinitud de proyectos; muchas veces, en las antípodas de aquel del que provienen. El baterista Mauricio Clavería va de Andrés, Ernesto y AlejaicaBrain Damage, Pancho Puelma y Los Socios y, finalmente, La Ley. Más largo aún es el currículo de gente como Pedro Greene o Ignacio Elordi (se extraña muchísimo un índice onomástico que permita seguir la pista interbandas). La historia del rock chileno es, así, la de una búsqueda, de un reacomodo, de una reubicación permanente nutrida muchas veces apenas por el entusiasmo y la necesidad expresiva, y retribuida tarde, mal o nunca por fans obtusos o productores desaparecidos en acción. No es un panorama para Salones de la Fama ni especiales televisivos, pero sí para entrañables historias de amistad e ilógicas gestas creativas, a las que Ponce le rinde con este libro un homenaje justo, con más afecto que rimbombancia.


Prueba de sonido.
Primeras historias del rock en Chile (1956-1984)
David Ponce
468 páginas / Ediciones B-Chile.

Entry filed under: posts. Tags: , .

el clandestino de la casa roja, ángel parra (novela) mi vida como prisionero, claudio narea (autobiografía)

3 Comments Add your own

  • 1. Maca  |  January 9, 2009 at 8:50 pm

    “minucioso, exhaustivo, tan dispuesto al asombro como alérgico al adjetivo calificativo”. Totalmente cierto.

    Reply
  • 2. José Luis Ramone  |  January 11, 2009 at 2:52 pm

    David, el soldado silencioso, él logra lo que pocos músicos y periodistas pueden: no se adueña de la canción, sino que toca para ella.

    Reply
  • 3. BORIS  |  January 14, 2009 at 3:54 am

    que te parecio la cumbre del rock Marisol???

    Reply

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


©Kenichi Hoshine.

Depósito de textos publicados e inéditos de Marisol García, periodista en Santiago de Chile, especializada en música popular.


%d bloggers like this: